«El sistema procesa con precisión. La pantalla devuelve NO SIGNAL.
Dos cables terminan en la misma caja. Uno viene de la máquina. Otro viene de lo orgánico. Dentro, algo observa. No sabemos si es un organismo que ha aprendido a funcionar como máquina o una máquina que ha aprendido a sentir.
La presión no destruye. Obliga a elegir. Entre lo que se siente y lo que se debe. Entre el organismo y el mecanismo. Entre existir y funcionar.